Cada vez que tomo el Turnpike de regreso de Homestead, me entra la misma insertidumbre de si tomaré el camino correcto hacia Miami.
La carretera se divide. Hay un lado que dice Miami y otro que dice Turnpike, sin embargo casi siempre tomo el quivocado porque está en el lado lógico de la carretera. Lo que sucede es que ese lado da una vuelta pasando por encima del otro llevandote al camino totalmente errado.
Hoy, no me sucedió lo mismo, porque al mirar el cartel vi que no solo dice "Miami", sino que debajo dice "826". Nunca lo había notado e inmediatamente me pregunté cuantas veces no leemos las instrucciones completas. Creemos que estamos en el camino, haciendo lo correcto pero nos perdemos por no leer y escuchar instrucciones completas. Nos perdemos por seguir el camino de la lógica y el camino de la lógica muchas veces nos lleva a perdernos.
Quiera Dios tengamos siempre ojos para ver y oidos para oir las instrucciones completas, que tengamos suficiente entendimiento y disciplina para seguirlas, humildad para reconocer cuando nos equivocamos y valor para darnos la vuelta y retornar al camino correcto no importa cuanto se haya oscurecido. Porque al final, se trata de El, de las instrucciones de un Padre que nos ama y que no importa cuanto se nos haya oscurecido el camino, El nunca deja que se nos haga tarde para encontrar Su luz.
by: jannelin Marcial
Feb. 2011